Caminata atenta: meditar con movimiento
Delimita un recorrido breve. Siente cómo el pie toca el suelo, la transferencia de peso y el impulso. Observa brazos, respiración y entorno sin perder el paso. Si la mente se va, vuelve al contacto de las plantas con la tierra. Diez minutos bastan para refrescar claridad.
Caminata atenta: meditar con movimiento
Elige cinco elementos: un color, un sonido lejano, una textura, un aroma sutil y un rayo de luz. Nómbralos mentalmente al aparecer. Este juego sensorial te saca del piloto automático y suaviza la rumiación. Comparte tus hallazgos en comentarios; inspirarás a otros caminantes.
Caminata atenta: meditar con movimiento
Si vas en metro o autobús, lleva la atención a la base de los pies, la respiración y el vaivén del vehículo. Observa sin engancharte en conversaciones ajenas. Un trayecto cotidiano puede convertirse en tu práctica más constante y discreta.